En la ITV van a mirar siempre el alumbrado, la carrocería, limpiaparabrisas, las ruedas, la suspensión y amortiguación, los frenos, cárter y emisiones. Es imprescindible que revises previamente todos los sistemas de iluminación del vehículo. También comprueba que el coche no tenga desperfectos graves en su carrocería. No olvides comprobar que las escobillas barren de forma correcta y que el líquido del depósito sale por los difusores. La medida de las ruedas debe estar contemplada en la ficha técnica del coche y si tienes un vehículo diésel te recomendamos que hagas unos cuántos kilómetros por carretera antes de acudir a la estación.